El misterio de la casa Aranda – Jerónimo Tristante

tristante-casaaranda
Imagen: Amazon
Edición: 6ª ed.
Publicación: Madrid: Maeva, 2010
Descripción física: 365 p.; 19 cm.
ISBN: 978-84-15140-13-9
CDU: 821.134-2-31″19″
Signatura: N TRI mis
Precio: 9,95 euros en Casa del Libro.
En el convulso Madrid de finales del siglo XIX, Víctor Ros, antiguo delincuente de poca monta convertido en subinspector de policía, debe hacer frente a su primer caso. En la Casa Aranda se ha producido una extraña serie de asesinatos de carácter, nunca mejor dicho, «dantesco». En efecto, parece ser que la lectura de La Divina Comedia de Dante es la que incita a las esposas a asesinar a sus maridos. Pero ¿qué contiene la lectura de este clásico de la literatura para provocar semejante efecto? ¿Está la Casa Aranda embrujada? Paralelamente, Víctor Ros investiga por su cuenta la muerte de varias prostitutas sin relación aparente con el misterio de la Casa Aranda.

 

Hace ya algún tiempo que vi anunciada en televisión una serie que me llamó la atención pero que nunca llegué a ver; se trataba de Víctor Ros, que por lo que intuí narraba las andanzas de un detective del Madrid decimonónico (el subtítulo de la novela, por su parte, lo dice todo: Víctor Ros, un detective en el Madrid de finales del siglo XIX). Posteriormente llegó a mis manos la primera novela de esta saga, y aunque últimamente suelo desechar todo lo que huela a bilogía, trilogía, saga, etc., decidí darle una oportunidad. Y tengo que decir que me sorprendió gratamente y, de hecho, ya tengo ganas de leer los siguientes casos de este policía extremeño afincado en Madrid.

La historia comienza con un Víctor Ros que, procedente de un pueblo de Extremadura, intenta sobrevivir en la capital junto con su madre viuda; pero la vida en el Madrid de aquellos años no es nada fácil en el entorno en el que se mueven, y como no podía ser de otra manera Víctor acaba dedicándose a hacer de raterillo, para disgusto de su madre, a la que le gustaría que su hijo se ganara la vida de una manera bastante más digna. Eso sí, aunque sea un gamberro y un ratero, a Víctor le gusta mucho leer, y además la vida es caprichosa y quiere que un día conozca a don Armando, un veterano miembro del cuerpo policial que enseguida se da cuenta de que Víctor no es un delincuente como todos los demás; será él quien, a pesar de las reticencias iniciales de Ros, consiga convertirlo en policía y más tarde nada menos que en subinspector.

Víctor Ros no lo va a tener nada fácil, ya que su carrera policial comenzará con dos casos que son todo un reto. Por un lado, deberá encontrar al que parece ser un asesino en serie de prostitutas; y es que, a pesar de que a veces tiene remordimientos de conciencia por esto, el joven policía no las trata como si fueran una simple mercancía, o al menos intenta no tratarlas así, como sí hace el resto de sus compañeros del cuerpo. De hecho, será precisamente una de las prostitutas a la que Víctor frecuenta, Lola, quien recurrirá a él porque sabe que si hay alguien que puede ayudarlas será el joven Ros y ningún otro. Y por otro lado, el segundo caso gira en torno a la misteriosa casa Aranda, en la que en varias ocasiones ya, con una diferencia de bastantes años, unas aparentemente ejemplares esposas han intentado asesinar a sus maridos tras leer un párrafo de una de las obras de Dante, La divina comedia. Durante la investigación de este segundo caso iremos conociendo, por otro lado, a la familia protagonista de los sucesos, cuya hija menor, Clara, es todo un ejemplo de mujer adelantada a su tiempo.

También asistiremos, durante la lectura de esta novela, al descubrimiento por parte de Ros de unas por aquel entonces novedosas técnicas de investigación policial; y este descubrimiento lo hará de la mano de Alberto Ardanza, un hombre de clase alta que es muy aficionado a la ciencia y que tiene en el laboratorio de su vivienda todo un arsenal de material relacionado con la investigación científica y criminal, y que por cierto en más de una ocasión conseguirá que nuestro subinspector llegue casi a vomitar durante sus clases magistrales. Ardanza es casi como un precursor de los modernos miembros del CSI, y sus descripciones sobre el método científico y la observación me hicieron recordar más de una vez otra novela que leí hace tiempo, La cajita de rapé, que también se sitúa en el Madrid de otros siglos y que también tiene como protagonistas a policías investigando crímenes.

Además de la propia historia, una de las cosas que me ha gustado mucho de la novela es su ambientación; siempre suelo decir que aunque no es completamente necesario para que disfrute de una novela, siempre me gusta especialmente cuando está ambientada en un lugar que conozco. En este caso se trata de la ciudad de Madrid, porque aunque sabremos que Víctor Ros es natal de Extremadura y que además ha estado trabajando en un caso en Oviedo, estos lugares se mencionan simplemente de pasada y es Madrid la protagonista de las andanzas de nuestro subinspector; un Madrid de finales de siglo del que conoceremos muchos rincones (algunos que ya no existen), muchos misterios, muchas historias y muchas leyendas. Así que es importante destacar aquí el hecho de que Tristante seguramente le habrá dedicado muchísimo tiempo a la labor de documentación, algo que se agradece bastante.

Por otra parte, algo que también me resulta interesante y que en este caso el autor consigue de sobra, es hacer unos personajes creíbles. En el caso de Víctor Ros nos encontramos ante un policía que no es un súper hombre, sino una persona normal, con sus virtudes y sus defectos, que no siempre acierta en sus deducciones; las prostitutas con las que el subinspector se relaciona son chicas a las que les habría gustado tener una vida mejor pero las circunstancias han hecho que acabaran así; la gente noble que aparece en la novela se considera, por lo general, superior al resto de personas, y así se lo hacen saber sin miramientos… Si hago memoria, creo que no consigo encontrar ni un solo personaje que me haya chirriado o que me haya parecido que estaba fuera de lugar; todos tienen sus motivaciones y su forma de ser, y todo ello es por alguna razón lógica, nada de historias rocambolescas ni cosas que no tienen ni pies ni cabeza; incluso la forma de hablar de cada uno de ellos está perfectamente plasmada, según su clase social.

Por si todo esto fuera poco, la historia está muy bien contada, con saltos temporales que van de unos sucesos a otros, pero ese recurso está muy bien hilado y no nos perderemos en ningún momento; y además la forma que tiene el autor de narrar los hechos me ha gustado muchísimo, con personajes que como decía antes hablan de diferente forma según su entorno, información que se nos va dando en su justa medida para que vayamos digiriendo las cosas, un Madrid de lo más conseguido… Sin ninguna duda, recomiendo esta lectura tanto si sois aficionados a la novela histórica como a la novela policiaca. Para mí desde luego ha sido todo un descubrimiento.


7 respuestas a “El misterio de la casa Aranda – Jerónimo Tristante

  1. Hola, Espe
    Al leer el nombre del personaje me dije ‘yo a este tío lo conozco’. Y claro que lo conocía, como tú bien aclaras de la serie televisiva aunque no la vi o quizás algún trozo de algún episodio, pero poco más.
    Parece que la novela te ha agradado por muchas cosas. Tomo nota de su título y si la veo por ahí la leo.
    (he comenzado a seguir tu blog que ya conocía pero que no sé por qué aún no lo seguía)
    Un beso

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